Buenos días, buenas tardes,
buenas noches, dependiendo de la hora a la que lean esto. En esta ocasión
quiero ser amable con el público lector, pues de antemano conozco la naturaleza
tanto de mi humor y estilo, como el de mis estimados lectores, los cuales,
están ya familiarizados con mi prosa jocosa, mi humor escatológico y mi poco
recato en decir las cosas tal cual las pienso.
¿Por qué hacer esto? Es
sencillo, pues no quiero que vayan a confundir la naturaleza de este artículo:
Sí, voy a vociferar, voy a arremeter, voy a insultar, pero procuraré que cada
palabra soez esté en el punto indicado en el momento indicado. Nada de exageraciones
por hoy, pues más allá del contexto cómico que está inherente a cada uno de mis
artículos, les pido por favor, que sepan distinguir cuando una línea de lo que
leerán está escrita en broma, y qué párrafo está escrito en serio.
Hace unas semanas ya, murió Hugo
Chávez; y si bien pareciera que estoy haciendo leña del árbol caído al elegir
este tema para el artículo de hoy, los más veteranos de este blog saben que, a
la par con la música y las ocurrencias inverosímiles sobre las que a veces escribo,
la política siempre ha caminado de la mano con el crecimiento del Diario de
Orfeo. No trato de revivir un tema muerto, sólo que es hoy, cuando los días han
pasado, cuando puedo ver las consecuencias de uno de los sucesos más
importantes de lo que va de la década que corre.
¿Simpatizaba yo con Hugo Chávez?
No, para nada. Creo que cualquiera que pudiera sentir empatía con él, se debía
a que en ese inconsciente que Freud describía en su vasta obra, existía algún
pequeño rezago de zoofilia. Espero con esto que, los perros y gatos de la audiencia
no se sientan aludidos; en el mundo de lo humano, llamar a alguien animal es un
insulto muy común.
¿Por qué no simpatizaba con Hugo
Chávez? Es sencillo: Uno no puede sentir un gusto –Que no sea únicamente con
fines humorísticos- por un individuo que teniendo el poder de una nación en sus
manos, alzó la mano únicamente para azotarla contra la mesa y poner una
ideología caducada por encima del bienestar de un pueblo que puso sus
esperanzas en él.
Si una persona cualquiera es
imbécil, detestable, intolerante, ignorante, palurda, habladora, pretenciosa y
ofensiva, uno podría dejarlo pasar sin mostrar nada más que un gesto de
molestia, similar a cuando pasa ese profesor que tanto detestas porque su clase
implicó perder tiempo valioso que pudiste invertir en cualquier otra cosa, como
por ejemplo, una interesante lectura de los letreros que los estudiantes escriben
en el baño. El problema viene cuando una persona así está a cargo de tu casa,
de tu escuela, de tu colonia, pues sabes las dificultades que se avecinan no
por mala voluntad, sino por la ignorancia del sujeto en cuestión. ¿Te parece
que una persona así debería ocuparse de las necesidades de un vecindario? Pues
ahora imagina que un sujeto como el que acabo de describir, se encuentre al
cargo de un país… Tenebroso ¿No crees? Pues bueno, ahora imagina que un tipo
así estuvo a cargo de Venezuela por casi 15 años –Y hubiera estado más, si el
cáncer no se le hubiera atravesado-
¿Es gratuita la descripción que
hago de Hugo Chávez? No, para nada. Chávez se distinguió por ser un político de
cuarta, de esos que anteponen las convicciones personales antes de las
necesidades de una nación. No importa si su nación, si la gente que tiene a su
cargo muere de hambre, por consecuencia de la inseguridad o por causa directa
de la propia incompetencia del gobierno, lo que importa es que su ideología perdure,
dejando en segundo o incluso en tercer lugar, a la gente que lo necesita.
¿Por qué Chávez fue un mal
presidente? Por todas esas cosas que saltan a la vista pero que mucha gente, en
su profunda necedad, se niegan a ver. Ya sea porque gustan de culpar a Estados
Unidos de todo lo malo que sucede en sus vidas, ya sea porque se tragan toda la
propaganda barata de esos países bajo regímenes con los que ellos simpatizan, o
en el peor de los casos, porque son tan cínicos que en pos de mantener su
ideología intacta, se niegan a ver la realidad pues esta, no actúa según las
reglas que ellos han concebido al mundo.
Nota: Los tres especímenes de izquierdistas tercermundistas
que acabo de describir los conoces bien. Son de esos que creen que el único
país imperialista del mundo es EUA, que el único imperio que ha existido en la
historia del mundo es el estadounidense, que el único ejército que comete
crímenes de guerra es el estadounidense y que si tu mamá engaña a tu papá con
tu Doberman, también es culpa, directa o indirecta, de Estados Unidos de
América.
¿Qué puedes esperar en materia de
economía de un tipo que no puede hacer simples operaciones matemáticas?
Y si esa operación te pareció
complicada a ti también, y por eso no entiendes la gravedad de la situación,
puedes ver si te sale esta:
Ya si de plano tampoco te dieron
las neuronas para comprender el grado de retraso mental del ex presidente
venezolano, puedo jurar por la tumba de tus abuelos, que tú te sabes la tabla del
7, ¿Verdad? Bueno, Chávez no se la sabía:
¿Qué tiene de malo que el presidente
de un país no domine matemáticas elementales? Esa pregunta es tan retórica, que
incluso al escribirla me sentí sucio. Pero bueno, puedes verlo con tus propios
ojos dando >>CLIC AQUÍ<<
¿Eres Mexicano? ¿Chileno? ¿Argentino?
Déjame decirte algo, si eres de alguna de esas naciones y estás apenado con que
el mundo te juzgue por la idiotez de tu presidente, y al mismo tiempo dices con
la mano en la cintura que Chávez fue un gran presidente y deberíamos aprender
de él, es que eres un hipócrita. Pues a menos que quieras justificarte bajo el
manto de la ignorancia, no puedes decir que Peña Nieto es un imbécil, que
Cristina da asco o que Piñera es un ignorante y al mismo tiempo alabar a Hugo
Chávez –O a su monillo cilindrero, Evo morales-, porque la incompetencia
intelectual del expresidente venezolano, no se limitó al campo de las
matemáticas, sino expandió su ignorancia al mundo de la Biología >>Clic Aquí<< e Historia >>Clic Aquí<<. ¿Quieres ver en qué otros
campos del conocimiento humano se cagó Chávez? Puedes ver en los videos
relacionados de estos que acabo de mostrarte, vas a pasar la tarde entera
encontrando un desfile interminable de estupideces que Chávez dijo durante su
mandato.
¿Qué Chávez hizo cosas positivas
para su país? Sí, las hizo. Y si admito esto es para que noten que yo no me
tapo los ojos guiado por mis convicciones. Pero al final del día, cuando un
mandato termina, corresponde a la gente poner en la balanza y ver el equilibrio
que existen entre las cosas buenas y las cosas malas que deja un presidente.
¿Cuál es el balance con Chávez? Dio muy poco a los suyos en comparación de lo
que pudo, tomando en cuenta lo que tenía entre manos. De no ser así ¿Cómo se
puede explicar que un país que está entre los 10 principales productores de
petróleo no esté integrado al primer mundo, y que de hecho, ni siquiera luche
por el primer lugar de condición de vida en Sudamérica? Yo te lo puedo
explicar: Porque Venezuela, al igual que Cuba y todos esos países liderados por
macacos, se ocupan más por llenarse la boca en nombre del pueblo, que en verdad
brindar a todos esos mismos lujos que ellos, sentados en su cómoda silla de
varios miles de dólares. ¿No lo crees? Date una vuelta por
>>ESTE BLOG<< ,
que ha hecho un trabajo maravilloso recopilando fotos sobre lo que significa “austeridad”
para la familia de Hugo Chávez.
Y a fin de cuentas, si Chávez
hizo cosas buenas por su país, ¿Eso justifica todas las injusticias que existen
en Venezuela? Porque si a esas vamos, Hitler, Musolini, Franco, Pinochet,
Videla, Salinas de Gortari y un sinfín de personajes nefastos en la historia de
la humanidad, también hicieron cosas benéficas por sus respetivos países. Si
ponemos la lupa en un solo lugar, corremos el riesgo de no mirar hacia todo lo
que rodea a ese aislado hecho que estamos mirando.
Desgraciadamente, en cualquier
lado del mundo, nos da por opinar cosas que desconocemos o sobre las que no
estamos debidamente informados. Desde que yo era niño, han vendido la idea de
que en Cuba se vive muy bien, pero a pesar de que ese mito ha sido desmentido
una y otra vez, siempre habrá gente que cree que puede ser torero desde las
gradas, y juzgar lo que no debe desde la comodidad de su silla. En el peor de
los casos, este tipo de cínicos dirán que “uno no puede opinar hasta vivir ahí”,
olvidando que en muchos casos, en estos países miserables, tratan mejor a un
extranjero que a uno de ellos. Pero por supuesto, si lo que quieren es ver a
venezolanos que prueban lo que yo digo, pueden hacerlo muy fácil, yo les diré
cómo:
Den CLIC AQUÍ para que vean por
sus propios ojos, lo que un venezolano grabó cuando en el supermercado, llegó
un producto casi sacado de los jardines del edén: Pollo.
Ahora, si quieren una opinión más
extensa y en palabras de otro venezolano, pueden dar CLIC AQUÍ y ver lo que un compatriota de Chávez, opina con respecto a su mandato.
Ejemplos puedo darte de aquí a que acabe el día. Puedo ir de lo grande a lo pequeño; pues la verdad está en todos lados. Alguna vez, en una publicación que hice en mi facebook burlándome de una imagen trucada de una marcha chavista -Donde se utilizó photoshop para que se viera más gente de la que realmente asistió- un chico venezolano comentó la triste realidad de su país:
Ah, y si eres tan nabo de ser “Pro-Chávez”
únicamente porque él era “anti-yankee” que no se te olvide que el principal compradorde petróleo venezolano, es precisamente el Tío Sam y ocupa el tercer lugar como proveedor de petróleo al malvado país de lasbarras y las estrellas.
¿Que muchas personas aman a
Chávez y lloraron su muerte? Sí, lo mismo que con Kim Jong Il, lo mismo que con
Pinochet, lo mismo que con Franco, lo mismo que con todos esos personajes
históricos que embelesaron los oídos de las masas, esas mismas masas que
votaron por cada presidente nefasto que ha habido en tu país y que se fueron
sin pagar un solo plato roto. ¿Te parece eso ahora un argumento tan sólido?
Déjame hacerte a ti, hipócrita de
izquierda, algunas preguntas que pueden parecerte interesantes ¿Te parecería a
ti una falta de respeto que yo llorara por la muerte de Pinochet? ¿Te parecería
inadmisible que me pronunciara en contra del encarcelamiento de Jorge Rafael
Videla? O a ti mexicano ¿Me considerarías algo peor que escoria si me
pronunciara a favor de la guerra contra el narco de Calderón? Si dijiste “sí” a
cualquiera de las preguntas anteriores, entonces ¿Por qué tú sí puedes decir
que te encanta la manera de gobernar de Castro? ¿Por qué tú con toda la calma
del mundo puedes hacer murales con la cara de Mao? ¿Por qué yo tengo que
tragarme toda esa babosería de la que hablas cuando pronuncias el nombre de
Hugo Chávez? Pues te recuerdo que según “La
jornada”, en la guerra contra el narco de Calderón murieron 136,000 personas ,
mientras que, en el 2010, Chávez reconoció que habían muerto 155,000 personas durante su gobierno –Y eso, más los que se acumularon de ese
entonces, hasta el día de su muerte-.
No creo que necesite explicarte
que 155 es más que 136, ni tampoco explicarte la exponencial diferencia que
existe entre la población en México, y la población en Venezuela ¿Cierto? De ser así, míra,
aprende y cállate:
Y a fin de cuentas, creo que
puedo comprender sólo un poco la lógica de la gente que a pesar de la
evidencia, defiende lo indefendible. Después de todo el pesar, de todo lo
preocupante que resulta nuestro mundo actual, dominado por sólo unos cuantos,
muchos están aferrados a creer que eso, el bananerismo socialista
latinoamericano tiene algo que ofrecer. Pero al final, cuando se trata de ver a
la realidad a los ojos, hay que entender que el mundo no tiene deparo en maquillarnos
la verdad para mantener nuestros sueños vivos.
Por eso, con toda la serenidad que
existe en mí, puedo decir: Hasta nunca, Hugo Chávez. Me saludas a nunca
vuelvas.

